El TELE-HIPOS, consta básicamente de una torre central donde va acoplado un motor-reductor, que a través de un neumático hace girar la parte superior de la torreta, de la que van suspendidos mediante tensores los brazos que sujetan las pantallas en sus extremos.

Toda la estructura esta galvanizada en caliente y la tornillería zincada o bicromatada para evitar problemas de mantenimiento, no siendo necesario utilizar la pintura.

El giro de la torreta se realiza mediante un eje y dos rodamientos cónicos ya altamente probados en nuestros remontes para la nieve. Sólo va a ser  necesario proceder una vez por año al engrase de dicho elemento.

Las pantallas metálicas que sirven de separación para los caballos van provistas de una conexión para acoplar el pastor eléctrico de que va provisto y así evitar que los caballos las toquen o las detengan intencionadamente. Así mismo, de su parte inferior cuelgan unas láminas de plástico y unas cadenas con el fin de poder evitar posibles lesiones en las extremidades de los caballos.

Los cuadros de mando, son de fácil manejo, situándose en el lugar elegido por el cliente. Dependiendo de la versión escogida, se puede programar desde el tiempo de funcionamiento hasta la velocidad de marcha de los distintos programas.

 


Tanto el arranque en rampa de aceleración, como la parada en rampa de deceleración de que dispone cada programa permite a los caballos ir gradualmente tomando la velocidad deseada sin ninguna brusquedad. Así mismo, dispone de una parada entre cambios de mano y programas de unos siete segundos aproximadamente, que les permite dar la vuelta con tiempo suficiente.

El cuadro eléctrico de mando, dispone de una cerradura, para evitar malos usos en los programas, con lo cual se puede dejar programado el trabajo preestablecido, teniendo el operario solo acceso al interruptor de puesta en marcha.